Escrito por Alejandro Torres Rivera | MINH
El pasado 20 de octubre, los electores bolivianos recurrieron a las urnas para la elección del presidente y del vicepresidente de Bolivia, como también de 130 diputados y 36 senadores. La Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia, dispone que para ser electo en una primera vuelta electoral, el candidato a la presidencia debe obtener la mayoría absoluta de los votos de aquellos que participaron en el proceso, o guardar una distancia de más del diez por ciento de los votos (10%) respecto al candidato que llega en la segunda votación. De lo contrario sería necesaria una segunda elección entre los dos candidatos más votados, y el que gane en esa segunda vuelta electoral, sería la persona que asumiría la presidencia. En el caso de las pasadas elecciones, de no haberse alcanzado la mayoría absoluta por alguno de los candidatos a la presidencia; o sin alcanzarla, que la distancia con relación al segundo no fuera mayor al mencionado 10% de los votos, se efectuaría una segunda vuelta el 15 de diciembre de 2019, es decir, dentro de los noventa días siguientes a la primera elección, tal cual mandata la Constitución. Las candidaturas a la presidencia y vicepresidencia del país, a diferencia de otras candidaturas, compiten a nivel nacional para dichos puestos.